Crónica de un despido inmerecido



Llegó la última semana del mes de mayo y la arrancamos con la noticia que desde hace varios días nos esperábamos. Florentino Pérez, en conjunto con la junta directiva del Real Madrid, llegó a la decisión de echar a Carlo Ancelotti tras una temporada con muchísimos altibajos para el equipo merengue, y que finalmente acabó con los de Chamartín viendo como los 3 títulos grandes se les escaparon de las manos. Pero ese no es el punto. El punto es que Florentino Pérez vuelve a acabar con un proyecto deportivo que, si se quiere, apenas estaba comenzando y que en su primera campaña estableció un récord de más títulos en una misma temporada en la historia del Real Madrid. Todo esto, lógicamente, bajo el tutelaje de Carletto. Sin embargo, y como si fuera un deja vu, un año en blanco en el Real Madrid, tengas todo el crédito que tengas, hayas ganado lo que hayas ganado, mientras el patrono sea Florentino jamás será suficiente y esto fue precisamente lo que le costó el trabajo a Carlo, pese a contar con el apoyo de TODA la plantilla, quienes además lo manifestaron públicamente, para descontento del propio presidente madridista.

Carletto deja el Real Madrid con mucho a su favor, y es sin duda el que mejor parado queda de este despido, aunque signifique que haya quedado sin trabajo. Ancelotti sale de la casa blanca con el mejor porcentaje de victorias para un técnico en la historia del club, además de ser el técnico que firmó la mejor temporada en cuanto a títulos en la historia del club, y el bagaje más pesado sin dudas, la consecución de la tan ansiada Décima. Números que ni el (aún) añorado Jose Mourinho pudo firmar en la casa blanca. Sin embargo, los detractores del técnico italiano se van a los números para justificar un despido que carece precisamente de eso, de justicia. Utilizan que el Madrid no haya podido vencer al Atlético tantas veces como Mourinho lo hiciera, pero no tienen en cuenta que cada vez que Ancelotti derrotó al Madrid, acabó consiguiendo algo importante, para ejemplo LA DÉCIMA. Carletto consiguió además sacar el mayor rendimiento goleador en la carrera de Cristiano Ronaldo, quien consiguió la impresionante cantidad de 61 goles en la temporada. 

Sin embargo, no todo es color de rosas, y así como se le reconoce lo excelente entrenador que Ancelotti es, también hay que reconocerle que cometió una serie de errores que junto a la mala planificación de la temporada, acabaron por sentenciar el destino del Real Madrid en la zafra 2014-15. Aún así, se puede decir con toda seguridad que Carletto hizo todo lo que pudo con lo que tuvo a su disposición, sumado a lo que Florentino (sin consultarle) le fichó. Además huelga decir que Ancelotti jamás dispuso del control del proyecto deportivo; y es que de los últimos 9 técnicos que han pasado por el banquillo merengue, solo Mourinho contó con total independencia y control del proyecto deportivo y ya sabemos en qué fue a parar eso.

En definitiva, Ancelotti sale del Real Madrid como un entrenador muy querido al que los aficionados merengues recordarán siempre como el que finalmente llevó la Décima al Bernabéu. Como un caballero que jamás tuvo exabruptos en ruedas de prensa, ni rajadas, ni desplantes. Un señor con todas las letras que con su despido más que injustificado, casi sin querer, no hace más que debilitar la frágil imagen de un Florentino Pérez que cada día más deja entrever que maneja el Real Madrid como una empresa y no como un club de fútbol. Y es que en las redes sociales se han leído cosas como "Florentino Pérez será recordado como el mejor presidente en la historia del Fútbol Club Barcelona" y en lo personal imagino que esto no hará nadita de gracia a los fanáticos merengues más apasionados.

Grazie Carletto.

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